Historia Fotografía Minutera

 

La fotografía minutera surge entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Nació como una alternativa a la fotografía de estudio  ya que ésta era cara, centrada en las urbes y accesible a gente adinerada.

La fotografía minutera encontró su sitio en plazas, alamedas, paseos y también en pueblos apartados.

Sirvió para retratar a personas que de otra manera no hubiesen tenido registro. El fotógrafo minutero era el fotógrafo de los pobres.

Con poca acogida por parte de los fotógrafos de alta sociedad por su competencia, supuso para gran parte de la población poder tener un recuerdo de sus seres queridos, sobre todo en la época de la guerra civil.

 

Los minuteros trabajaban con una caja de madera que servía de cámara y laboratorio.

Normalmente la fabricaban ellos mismos o la mandaban fabricar a un carpintero. Este artilugio permitía realizar insitu una fotografía negativa y su positiva en blanco y negro y  entregarla en unos 10 minutos al cliente.

 

¿Quién no tiene fotografías de un minutero,  aquellos retratos pequeños en blanco y negro que quedaron guardados en un cajón?. Nuestros, de nuestros padres o de nuestros abuelos, todos hemos vivenciado directamente o como legado de nuestros antepasados una experiencia con la fotografía minutera.

 

En España se le llamaba Fotografía Minutera por el tiempo de entrega. En Brasil y Portugal se denominaba Lambe Lambe porque se lamia el papel para comprobar cuál era el lado de la emulsión. Y en el resto de Sudamérica Foto Agüita porque las copias se lavaban en un cubo con agua.

 

Aunque los fotógrafos minuteros eran en su mayoría hombres también había algunas mujeres. Nos queda constancia gráfica de que en Oviedo trabajaba Josefa Carril, más conocida como “La Torera” que incluso tiene una estatua de bronce con su cámara minutera allí mismo.

El último fotógrafo minutero de la época en activo es Ángel Román Allas, “El minutero de Segovia”, con su placa en la Plaza de San Martín por sus más de setenta años de trabajo en ésta.

En España actualmente hay algunos fotógrafos y asociaciones de fotografía que trabajan por la recuperación del oficio del fotógrafo minutero y por la divulgación y transmisión de la fotografía artesanal.